La Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Turismo de Tunuyán celebró el 57º Almuerzo aniversario el sábado 24 de noviembre en el hotel Fuente Mayor, con la presencia de más de 500 invitados. El encuentro, como todos los años realizó su balance, aunque principalmente hizo hincapié en el esfuerzo y en la necesidad de articular el ámbito público y privado para continuar poder desarrollar objetivos a corto, mediano y largo plazo, haciendo hincapié en los principales sectores económicos de la región.
Diego Stortini, presidente de la Cámara remarcó que a lo largo de estos 57 años muchos objetivos se han logrado, pero sin embargo, “otros tantos no se han alcanzado. Un punto común persistió a lo largo de toda nuestra historia, la desarticulación entre la empresa y la política, y eso hizo importante el rol de nuestra institución como agente de representación del sector privado”. En este sentido hizo hincapié en que no se han priorizado los problemas económicos, propiciado por coyunturas cortoplacistas que “nos ha llevado a una deficiente transformación de nuestra matriz productiva, con asimetrías muy marcadas, un campo y productores con rentabilidad deficiente, una industria deteriorada que sobrevive con base en la concentración, y una visión de supervivencia”.
“Hemos desperdiciado décadas en problemas de coyuntura económica, el dólar y la inflación. Lo cierto, es que nos hemos permitido mantenermodelos económicos cuyos principales objetivos han sido financiar el déficit fiscal de un estado obeso e ineficiente. Los empresarios y emprendedores debemos aportar nuestra creatividad, apostar al desarrollo y dar trabajo dignificante”, sentenció el dirigente de la Cámara.
A lo largo de su discurso, mencionó que el objetivo de la Cámara es impulsar la iniciativa privada, como eje central del desarrollo de la economía.
En cuanto a la realidad del Valle de Uco, puntualizó que hoy hay sectores que pujan por el crecimiento y otros que están al borde de su desaparicion. “En un año en donde hemos recibido 158.000 visitantes, y abrieron bodegas, el mismo año cierran plantas de conservas, frigoríficos y los últimos vestigios de la industria metalmecánica”, sostuvo Stortini.
La primera realidad que expuso es el hecho que hoy el Valle de Uco representa el 7% de la Población de Mendoza, emplea el 6,7% de las personas que habitan en esta provincia y genera el 5,8% del Producto Bruto Geografico.
“A pesar de nuestra pequeña población y participación en el PBG en el Valle de Uco producimos el 20% de los vinos de Mendoza, el 31% de las frutas y exportamos $287 M de dólares por año, lo que indica el 21% de las exportaciones de la provincia. De este total el 52% corresponde a vinos, 20% hortalizas en su mayor parte ajo, seguidos por la exportación de frutas en conservas que representan el 17%, frutas en fresco 8%”.
Cabe indicar que hoy el agro representa el 20% del PBG para el departamento de Tunuyán. Al mismo tiempo, “el campo, nuestras fincas, le dan empleo al 30% de la población, mismo indicador se repite para todo el Valle de Uco. La agricultura es el primer empleador regional”, completó.
En el Valle de Uco la matriz productiva de base agropecuaria, “por este motivo necesitamos políticas de estado que resuelvan las problematicas del sector, en especial de la fruticultura”.
“En eso creo, que tenemos un buen ejemplo en la vitivinicultura. Un ejemplo de planificación estratégica de mediano y largo plazo. Es cierto que muchos colegas de la vitivinicultura se cayeron, aún le queda pendiente la tarea de incorporar a la producción primaria rentablemente a la cadena de valor”.
Pero también, “hay que mirar lo que viene. El Valle de Uco produce el 80% de las plantas frutales de todas las provincias, nuestros productores viveristas estan haciendo una gran inversión en genética y tecnología. Este cluster es una oportunidad, pero hay que acompañarlos en este sendero de crecimiento”.
En cuanto al turismo señaló el crecimiento que ha tenido en los últimos 20 años. “A principios del año 2000 se ofrecían tan solo 400 camas en todo el Valle de Uco, mientras que en el 2017 se ofrecieron más de 3000 camas a nuestros visitantes, esto significa 7,5 veces más que en aquel entonces, lo cual se traducen en 158.000 visitantes cada año, 2 de cada 3 son extranjeros”.
Y en este sentido, el comercio, los restaurantes y los hoteles, que en el pasado representaban tan solo el 6% de nuestra economía, hoy este potente sector representa el 20% del PBG. El crecimiento anual promedio de los últimos 20 años del sector de turismo ha sido del 22% anual. Sin embargo, “este crecimiento debe ordenarse, debe planificarse y debe aprovecharse al máximo”.
Hoy el Valle de Uco es un Valle con Turistas que visitan bodegas, rutas gastronómicas y algún traking andino, pero no se ha logrado convertir en un valle turístico. “Se necesita una mayor coordinacion de las direcciones de turismo, que propongan protocolos para los fines de semana largo, en las temporadas altas, de manera de dar mejores servicios a nuestros visitantes, coordinando a los diversos actores del que hacer público y privado que deben estar preparados para recibir un volumen inusual de residentes temporarios en nuestro valle”.
Es así que debe trabajarse en la temporada invernal o conocida como temporada baja, “necesitamos diversificar la oferta de servicios turísticos en invierno. No estamos lejos de tener parques de nieves, y en un mediano plazo una estación de Sky. No estamos lejos de lograr tener una huella turística que una el Valle de Uco con la comuna del Cajón del Maipo, Chile”.
Otro capítulo especial que analizó Diego Stortini fue el de la Industria ya que el Valle de Uco tiene indicadores de deterioro muy profundo en materia de industrialización y productividad. “No voy a hablarles de la desaparición de la minería, porque todos ya saben que la minería no es la industria que elige el Valle de Uco. Sin embargo, a pesar de que muchas bodegas han abierto y comenzado a exportar; frigoríficos, metalmecánica, la industria de la madera, galpones de empaque, industria de bebidas de base no vínicas como la sidra y conserveras han claudicado. El deterioro es notable, hace 20 años el sector Industrial representaba el 8% del PBG del Valle de Uco, hoy representa escasamente el 4% de nuestra economía”.
La industria en el Valle de Uco ha caído a un ritmo del 2% anual, por ello analizó Stortini que al tener menos industrias la oferta laboral del Valle de Uco es más precaria, menos remunerada y menos atractiva para los jovenes que estudian y desean progresar.
Por otro lado, durante su discursó puso énfasis en el agua, y expresó que es donde se necesita la política en su máximo nivel. El panorama analizado por Stortini es que los pronósticos de Mendoza han sido tremendos. El Río Tunuyán Superior se encuentra a niveles del 60% por debajo de su media histórica, es decir una situación que amerita la calificación de grave.
Así fue que expuso ante los representantes políticos la importancia de modernización de sistema de riego Arrollo Villegas – Canal Pampa. “Pensemos Mendoza a 30 años, con un sistema de conducción del agua hasta la finca, totalmente entubada y canalizada, pero también comprometiendo a todos los productores a tecnificarse puertas adentro, incorporando el riesgo tecnificado en sus propiedades”, completó con respecto a este tema, ya que reconoció que si esta iniciativa continúa permitirá volver a tener excedentes hídricos, y expandir la frontera de producción del Valle de Uco, ya que las antiguas fincas serán más productivas gracias a la tecnificación, al mismo tiempo que se incorporarán nuevas tierras productivas, más empresas, mayor recaudación que aseguran la factibilidad financiera de largo plazo de este proyecto”.
“Otro tema del cual me temo que debemos hablar, es la dimensión del Estado. La administración pública ha tenido un crecimiento en su peso específico en el PBG. De haber representado históricamente el 13% de nuestra economia regional, hoy representa el 20% del PBG”.
La administración pública emplea el 11% de la población del Valle de Uco, cuando el promedio provincial es del 8%. Este dato, no incluye el necesario y demandado sistema de salud y educación, que emplean un 13% adicional de la población. “Esto significa que es el primer empleador de empleos calificados. Es decir, lo que la industria no contrata, lo contrata el estado”, remarcó.
La población de Mendoza en los últimos 30 años ha crecido al ritmo del 1% anual. Mientras que el empleo público ha crecido al ritmo del 3% anual.
Por ello es que señaló para revertir estas tendencias, y potenciar el interior de Mendoza, hay que hacer hincapié acerca de las Economías Regionales que incorporen regulaciones diferenciales para la Agricultura Familiar, para la Pequeña y Mediana Empresa que se desenvuelve en el ámbito del campo, la industria y el turismo.
Asimismo, pidió: “las Pymes no deben quedar contempladas en un régimen general, con la misma regla impositiva y previsional que una gran empresa. Necesitamos integrar al sector primario, con el sector industrial, que se generen
estímulos directos a la industria, especialmente se evalué el desarrollo de una parque industrial con perfil en el transporte y la logística, en una región que exporta el 21% de los envíos de Mendoza”. Finalmente, aplaudió la adhesión de la provinciala Ley 27.348 sobre Riesgos del Trabajo, la regulación de la oficina de conciliación laboral, pero también pidió regulaciones que flexibilicen la contratación laboral y más apoyo para instituciones intermedias y apoyo de la CAME que lleve dinero y apoyo del interior del interior de Buenos Aires. Por lo que pidió un mayor esfuerzo en la distribución de los fondos del INACAP para la capacitación y el fortalecimiento institucional.
